El orden importa
Tus joyas deben ser lo último que te pongas al salir y lo primero que te quites al llegar.
Cuidados Soluna
Para que tus accesorios te acompañen por mucho más tiempo y luzcan siempre como el primer día, hemos preparado esta guía rápida.
Primero, lo esencial
Cuatro hábitos simples ayudan a proteger todos tus accesorios, sin importar su material.
Tus joyas deben ser lo último que te pongas al salir y lo primero que te quites al llegar.
Aplicá perfumes, cremas corporales y laca para el cabello antes de ponerte tus accesorios.
Utilizá bolsitas individuales o un joyero con compartimentos para evitar rayaduras y fricción entre los metales.
Quitate tus accesorios antes de bañarte, nadar en piscinas o el mar, y al hacer ejercicio.
Una guía para cada pieza
Cada material responde de forma diferente al uso, la humedad y la limpieza.
Ritual de todos los días
Usá siempre un paño de microfibra limpio y seco sobre tus piezas al final del día para eliminar cualquier residuo opaco.
Nunca uses servilletas o pañuelos de papel para limpiar tus joyas; sus fibras pueden causar micro-rayaduras y quitarles el brillo natural.
El contacto constante con el oxígeno oxida los metales. Guardar tus piezas más delicadas en bolsitas herméticas —tipo Ziploc— retrasará considerablemente la pérdida de brillo.
Si una pieza incluye piedras, adhesivos, baños especiales o indicaciones particulares, priorizá siempre las recomendaciones específicas del producto.
Escribinos y te ayudamos a encontrar la mejor forma de conservarla.